Estimados compatriotas: El que emigra jamás vuelve a encontrar su sitio. Uno se puede acostumbrar al lugar en donde vive, pero siempre recordará su barrio, su pueblo o ciudad y a medida que pasan los años, recordará cada vez mas el momento de su partida. Los que nos hemos criado en hogares de inmigrantes, hemos conocido de cerca esa tristeza que llevan dentro los que no están en su patria. Tristeza o melancolía que casi siempre afloraba y aflora, en las tertulias de los inmigrantes. Pensando en aquellas nostálgicas charlas de sobremesa, que presencié en mi infancia, y en mi situación actual de inmigrante, nació Emigrar. Gracias por la atención prestada. Un saludo. Carlos A. Ochoa Blanco
EMIGRAR
Marchó una mañana... despuntando el alba, caminos de piedra... hojas y castañas.
Bajó de su pueblo, cruzando las brañas... Su mirada al frente, entre las montañas...
Cruzando el río, y frente a una huerta, está la estación... y cruzo la puerta.
Los viejos vagones, del tren de madera... Asientos de tabla... Viajando en tercera.
La maquina pita... el humo se eleva... el tren ya se mueve, crujen las maderas...
Va solo en su asiento, la boina en sus manos... se ve entre la bruma... el pueblo lejano.
Su padre, su madre, todos sus hermanos. Su casa, su pueblo, amigos. paisanos.
La lluvia que cae... triste soledad, él cierra los ojos llenos de humedad...
La maleta vieja, la ropa raída, el hambre en su cara, y el alma herida.
El tren se detiene... La pensión lo hospeda... Es la última noche... El barco le espera.
Sube al viejo barco... junto a gente extraña, que también como él... abandona España.
Rumbo a las américas... tierra prometida... buscando riquezas, y una nueva vida.
Travesía ardua, lenta y azarosa... bailes del terruño, canciones y coplas.
Pero una mañana... ¡salta el corazón! los nervios afloran, igual que un ciclón...
Ya se ve a lo lejos... las tierras extrañas, soñadas por todos, al salir de España.
Entran en el puerto. se agitan pañuelos... Hay incertidumbres. y también recelos.
La suerte está echada... ¿Derrota o victoria? Hay final distinto... según cada historia.
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